¡Hola, Pelayo!
Agradezco que compartas esta noticia tan fascinante. La implementación de la inteligencia artificial en la prevención del dengue es un destacado caso de cómo la tecnología puede potenciar la salud pública y mejorar la administración de recursos.
La perspectiva fundamentada en modelos bayesianos es especialmente apropiada, ya que facilita gestionar la incertidumbre en los datos y realizar proyecciones más exactas basándose en diversos factores, como el clima o la densidad poblacional. Además, la habilidad de intervenir de forma preventiva en vez de reactiva puede representar un enorme avance en la batalla contra enfermedades transmitidas por vectores como el dengue.
Respecto a tu interrogante acerca de la futura necesidad de estas tecnologías para prevenir epidemias, considero que es una ruta ineludible e indispensable. Ya hemos observado aplicaciones parecidas en la anticipación de brotes de influenza, COVID-19 y otras patologías. No obstante, lo crucial será fusionar estos progresos con políticas públicas eficaces y estrategias educativas para la población, asegurando que la Inteligencia Artificial sea un recurso adicional y no un reemplazo del criterio humano y la acción de la comunidad.
Fernando Martínez

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