Siempre hablamos de la contribución de la IA en el camino hacia un mundo más limpio y hacia las energías sostenibles. Sin embargo, la contaminación que produce durante todo su proceso de fabricación es bastante elevada.
Durante las fases de producción y de transporte la huella que provoca es mínima, pero cuando ya está en funcionamiento, consume una gran cantidad de energía y de agua.
Se utiliza una gran parte de los recursos hídricos tanto en la refrigeración de los servidores, como en la producción de la energía eléctrica necesaria para su funcionamiento. Además, el gasto energético que supone el entrenamiento de un modelo de IA, es igual a lo que se consume en 120 hogares durante un año.
Aunque la IA nos ayuda a desarrollar y optimizar las energías renovables, también tiene su lado negativo. Por ello, creo que es importante focalizarse en las cosas buenas que nos puede aportar, e intentar reducir lo máximo posible sus niveles de contaminación.
Por aquí os dejo la noticia:
https://www.estrategiasdeinversion.com/fondos/inteligencia-artificial-cual-es-su-impacto-medioambiental-n-666879Un saludo.
Inés Rubio García, colegio Blanca de Castilla.